Comunidad de Inteligencia vs Comunidad Ampliada de Inteligencia: intención, teoría o realidad.

Comunidad de Inteligencia, en términos oficiales, se refiere a todas aquellas agencias y organismos gubernamentales que trabajan para dirigir y/o elaborar inteligencia de interés para sus respectivos países. En este artículo compararemos los conceptos de Comunidad de Inteligencia y de Comunidad Ampliada de Inteligencia, exponiendo el modelo de EEUU y de España, así como reflexionaremos acerca de su posible y necesaria mejora para hacer frente a los riesgos y amenazas actuales.

Comunidad de Inteligencia: intención teoría o realidad.

Comunidad de Inteligencia en EEUU y España

En el caso de Estados Unidos, según la Orden Ejecutiva 12333 de 1981 firmada por Ronald Reagan, Comunidad de Inteligencia, abarca a 16 agencias individuales que trabajan para la seguridad nacional, incluyendo inteligencia militar, agencias de inteligencia y oficinas civiles de análisis de inteligencia. Toda la Comunidad de Inteligencia estadounidense, pública y privada, está dirigida por el Director de Inteligencia Nacional que responde y depende directamente del Presidente de los Estados Unidos.

En España, según la Ley 11/2002 reguladora del Centro Nacional de Inteligencia, el concepto de Comunidad de Inteligencia abarca al propio Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que incluye el Centro Criptológico Nacional y la Oficina Nacional de Seguridad, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), la Inteligencia Militar compuesta por el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y las divisiones de inteligencia del Ejército de Tierra, del Aire y de la Armada, así como los Servicios de Información e Investigación Criminal o Policía Judicial de las diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Toda la Comunidad de Inteligencia española está dirigida por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia, presidida por el Vicepresidente/a del Gobierno e integrada por los Ministros de Asuntos Exteriores, Defensa, Interior y Economía, además del Secretario general de la Presidencia, el Secretario de Estado de Seguridad y el Secretario de Estado Director del CNI.

Comunidad Ampliada de Inteligencia en EEUU y España

La principal diferencia entre ambas Comunidades, es que en el caso estadounidense está oficialmente legislado que oficinas civiles contribuyen obteniendo y analizando inteligencia, lo que se considera una Comunidad Ampliada de Inteligencia o, también conocida como una Reserva de Inteligencia compuesta por todas aquellas personas que no están en activo en una agencia gubernamental pero contribuyen a los fines de la Comunidad de Inteligencia.

Según un reportaje publicado por Washington Post en 2010, la Comunidad de Inteligencia estadounidense esta compuesta por:

  • 1.271 organizaciones gubernamentales.
  • 1.931 empresas privadas en 10.000 localidades diferentes.
  • 854.000 personas con acreditaciones de seguridad de alto secreto.

Otro estudio publicado por la propia Oficina del Director de la Inteligencia Nacional reconoció que, de media, los contratistas privados constituyen un 29% del personal de toda la Comunidad de Inteligencia y que su coste alcanza el 49% de su presupuesto en gastos de personal.

En el caso de España, es evidente que existe una Comunidad Ampliada de Inteligencia aunque no exista tal reconocimiento oficial, lo que se materializa en una Reserva de Inteligencia tanto de personas como de entidades o empresas utilizada a diario por parte de las agencias y organismos gubernamentales para aumentar la eficacia, eficiencia y efectividad de la misión que les ha sido encomendada. 

La gran diferencia entre la Comunidad Ampliada de Inteligencia de Estados Unidos y de España es que la primera, además de oficial, está estructurada, procedimentada y organizada. En la web oficial de la Oficina del Director Nacional de Inteligencia se pueden consultar los documentos oficiales de las Directivas, Normativas, Procedimientos y Guías que regulan toda la Comunidad Ampliada de Inteligencia estadounidense. Aunque siempre mejorable, un buen referente para poder ampliar información.

Comunidad de Inteligencia: ¿necesidad de mejora?

Nadie puede erigirse como referente o experto en Comunidades de Inteligencia ya que aún no se conoce un modelo de éxito. Todas las agencias y organismos gubernamentales, incluso los de aquellos países con mayor presupuesto y recursos, han demostrado y evidenciado sus ineficiencias, incoherencias, descoordinaciones y recelos en compartir información e inteligencia con sus iguales, incluso a nivel nacional. Dicha ineficacia ha provocado errores en la anticipación y prevención de ciertas amenazas graves para la seguridad cuando, al parecer, se disponía de todas las piezas del puzzle para haberlas evitado o mitigado.

El objetivo de este artículo es compartir una reflexión que sensibilice y motive a pensar a los principales actores y miembros de la Comunidad de Inteligencia, ampliada o no, con tal de mejorar su eficacia, eficiencia y efectividad.

El conocido como "Nuevo Paradigma de Inteligencia" (Lahneman, 2010) ya nos hizo reflexionar acerca de la eficacia de la inteligencia tradicional o clásica, caracterizada por ser reactiva, fomentar la competencia entre las agencias y organismos de inteligencia, y estar orientada excesivamente al secreto.

En el actual contexto, donde las amenazas son más complejas, multiformes, mutables y difusas se exige asumir planteamientos más integradores y globales para desarrollar una inteligencia eficiente y proactiva, defendiendo una coordinación, cooperación y creación de redes multidisciplinares de confianza mutua entre países y actores no estatales. (Ponsa, 2016). La pregunta es, ¿lo hemos conseguido? o, por lo menos, ¿se han tomado acciones para dirigirnos hacia esa dirección?

Comunidad de Inteligencia: ¿intención, teoría o realidad?

Hasta el momento, la realidad y los hechos evidencian que la Comunidad de Inteligencia, ampliada o no, es una intención que ha logrado mejorar relativamente la eficacia de las agencias y organismos de inteligencia.

La teoría es muy clara y la modelización de sistemas de inteligencia también. Lo difícil es llevarlo a la práctica en el día a día con o sin el respaldo de un sistema robusto de directivas, procedimientos o guías que permitan coordinarse con mayor viabilidad.

Independientemente de la contribución o apoyo del propio sistema público, los miembros de la Comunidad de Inteligencia, especialmente aquellos que forman parte de la Comunidad Ampliada de Inteligencia, deberían aportar como facilitadores y contribuidores proactivos a que las relaciones, formales o informales, dentro de toda la Comunidad, puedan ser productivas y hagan posible los principios metodológicos propuestos por Antón Mellón (2012):

  • Multiplicando las fuentes informativas para poder contrastar los datos y calibrar su relevancia.
  • Identificando, monitorizando y gestionando los riesgos desde sus fases más incipientes.
  • Entendiendo que la verdadera inteligencia puede residir más en la capacidad de formular las preguntas adecuadas que no en la de proveer respuestas.
  • Desarrollando criterios organizativos flexibles para adaptarse a la diversidad de riesgos actuales y al surgimiento de nuevas circunstancias no previstas.
  • Generando una cultura de inteligencia basada en la cooperación que sea capaz de articular eficazmente la necesidad de reserva con la de transparencia y comunicación.
  • Siendo capaces de crear nuevas herramientas teóricas, conceptuales o metodológicas para neutralizar los nuevos riesgos.
  • Diseñando patrones de análisis amplios, transversales e integrales para facilitar una comprensión global de los fenómenos analizados.

En conclusión, para conseguir hacer realidad estos principios metodológicos, los diferentes actores, públicos o privados, ya sean organizaciones o individuos, deberían estar más abiertos a colaborar, confiar y tejer redes de cooperación que permitan el intercambio ágil y fluido de información, la suma de esfuerzos y distribución óptima de recursos, así como la creación de una red nacional y transnacional de análisis y conocimiento que haga verdaderamente eficaz y eficiente a la Comunidad de Inteligencia en el cumplimiento de su misión y objetivos.

Para ello, es necesario tender puentes, líneas de colaboración, participación conjunta y cooperación permanente con diferentes actores públicos y privados, académicos y profesionales, más modélicos o menos puristas, con menor o mayor experiencia, con mayor o peor imagen mediática. Cualquier profesional de la llamada Comunidad Ampliada de Inteligencia puede aportar, por sus conocimientos o experiencia, por sus errores, lecciones aprendidas, trayectoria o, simplemente, por sus contactos. Si no nos lo creemos ni interiorizamos, pero sobre todo, si no lo llevamos a la práctica, seguiremos divagando entre mundos teóricos y modélicos sin mejorar la Comunidad Ampliada de Inteligencia.

En este sentido, LISA Institute, además de difundir la cultura de inteligencia a ciudadanos, empresas e instituciones, se esforzará en promover acuerdos y convenios de colaboración con todas aquellas organizaciones o profesionales que puedan aportar valor para contribuir y avanzar en la correcta obtención y análisis de inteligencia, así como en la coordinación y cooperación necesaria para conseguir que los ciudadanos, las empresas y las instituciones sean más competitivas y autónomas gestionando los riesgos y amenazas con el objetivo último de que, entre todos, contribuyamos a hacer de este mundo un lugar más seguro, justo y protegido.

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